¿Hacer negocios con la familia? ¡Qué va!

No me malinterpretes. Toda regla tiene su excepción, y ésta también. El título del post, como siempre, obedece a la manía que tenemos los seres humanos de generalizar.

Una vez aclarado esto, entremos en materia.

Es increíble ver cómo cambian las personas cuando de dinero se trata. Basta que algún familiar se interponga entre esas personas y la obtención de algo de dinero o de algunos objetos de valor para que pese más el billete que la sangre. Es que hasta parece que lo que circula por sus venas no es sangre, sino tinta para imprimir billetes.

Pero en fin, no vengo aquí a dar cátedra de moralidad, de buen samaritano y de ayuda al prójimo. No me confundan. Cuando de dinero de trata soy EL PRIMERO que defiendo mis intereses, regateo y peleo, de ser necesario.

Pero LA FAMILIA es otra cosa. De eso se trata este post.

Lamentablemente (o afortunadamente, según cómo se mire), ya he tenido la experiencia de saber y entender que lo que afirmo es TOTALMENTE CIERTO: No debemos hacer negocios con la familia.

En carne propia he sufrido la imbecilidad de algunos de mis familiares (con mi mismo apellido y mi misma sangre) de anteponer el dinero por sobre el raciocinio o el “favor familiar”. Es que esos hijos de puta no se merecen ni siquiera tener mi apellido. Más de una vez he tenido que “pasar trabajo” para conseguir algunas cosas que hubiesen sido más fáciles o menos complicadas que con la ayuda de algún familiar. O también, sucede que tu familia cree que por ser “familia” tú les debes regalar tu trabajo. O en caso contrario: que te quieren sacar los ojos en algún negocio, aun siendo tú sangre de su sangre. ¡Perros!

Y ni hablar de la familia política. (Tal vez pronto escriba un post acerca de la familia política). Mamawebos que no son familia de uno, que te los tienes que calar porque son familia de tu pareja y hay que mantener “la buena armonía entre familias que se emparentan”, pero que SON UNOS MALDITOS. Así, sin mucha explicación. Aquí es peor la cosa, porque son unos hijos de puta que te quieren joder (o hasta te llegan a joder) y te tienes que quedar callado para evitar un peo mayor con la persona que duermes todos los días. Es así.

familia y dinero 2

Nunca entenderé a las personas que roban, joden, dejan de ayudar o ignoran a su propia familia. Mal nacidos que porque con otra persona se van a ganar 100 bolos más que contigo te dan la espalda a ti, que naciste del mismo útero que ellos o que comieron moco juntos cuando estaban carajitos. Mi cabeza no puede concebir a un idiota de tu familia que prefiera hacer negocios con otros (y te deje a ti por fuera) porque o son panas, o son “hermanos de la iglesia”, o del mismo partido político. La familia, LA SANGRE, debe prelar por sobre todas esas cosas. O por lo menos así lo veo yo.

Todo tiene un equilibrio. Es decir, No puedo joder a mi familia en un negocio X, pero tampoco, por ser familia, un hermano mayor, un tío, un cuñado, un primo, me voy a dejar joder.

Por eso el título del post: nunca hagan negocio con la familia. Así nos evitamos el desagradable problema de enemistarnos con alguien que no entiende que la plata se acaba, el dinero viene y va, pero la sangre, la familia, siempre estarán allí, hasta el día de tu muerte.

Incluso esta afirmación que acabo de hacer me ha granjeado unos cuantos “enemigos” dentro de la familia. Debe ser porque en mi familia abundan los lambucios. Sin duda es eso. Lo cierto es que he aprendido que para evitar problemas graves con un familiar por unos míseros bolívares, lo mejor es no hacer negocios con ellos.

Es que mucha gente no entiende que “NEGOCIO ES NEGOCIO Y FAMILIA ES FAMILIA”. Si mezclas las dos cosas, después no vas a saber separarlas, y mucha gente se (mal) aprovecha de eso.

Si hago negocios contigo, te trato como socio (o como cliente). No como mi familia. Y si eres mi familia probablemente no te guste que te trate distinto. He ahí el meollo del problema.

A mí ya me quedó claro más de una vez.

¿Y a ti?

¿Ya te ha jodido tu propia familia en algún negocio?

@gordonesroo
@gordonesroo
Bloguero, Social Media Manager, Diseñador Web, Consultor en Marketing Digital y Emprendedor. Fanático de la tecnología, adicto a la información, maniático con la ortografía y WordPress Lover.Mis escritos siempre llevan mi opinión personal, mezclado con humor negro, sátira, sarcasmo... ¡y siempre libre de eufemismos!