Los bloques de 4 horas #SinLuz: ¡OTRA CAGADA MÁS!

Web Hosting

En mi post anterior ya había hablado del tema de vivir #SinLuz en Venezuela, y tan sólo pocos días después la situación recrudeció, al inventar LOS MAMAWEBOS chavistas (valga la redundancia) un “plan de ahorro programado” de 4 horas por parroquias a nivel nacional, exceptuando Caracas (porque se cagaron y sacaron a la capital de este descabellado plan).

Lo cierto es que esto no es ni planificado, porque es una evidente improvisación, tampoco es programado, porque quitan la hora a la hora que se les da su puta gana, y no representa ningún ahorro, porque ahora, con tantos días libres, la gente está en sus casas prendiendo equipos y consumiendo más electricidad.

Te dejo aquí con mi opinión al respecto…

¡Déjame tu comentario!

P.D.: ¡Gracias a @aurabritoSM por su colaboración en este podcast!

4 horas sin luz 1

@gordonesroo
@gordonesroo
Bloguero, Social Media Manager, Diseñador Web, Consultor en Marketing Digital y Emprendedor. Fanático de la tecnología, adicto a la información, maniático con la ortografía y WordPress Lover.Mis escritos siempre llevan mi opinión personal, mezclado con humor negro, sátira, sarcasmo... ¡y siempre libre de eufemismos!

  • realmente se convirtio todo en un error tras otro, queirendo cagarle la cara a cada venezolano con excusas que no pasan a ser mas que un antojo y pataleo estupido por sacar sus pies del barro, jugando con la luz, con la hora… que seguira antes de darse cuenta que nos manda dia con dia directamente a la mierda…


  • Me ocurre, y si, es difícil responderle a clientes de trabajos en el extranjero, y los tiempos de holgura de los encargos se consumen horriblee.
    Yo tengo una semana ENOJADA MAAAL con los “racionamientos” por que entonces para poder trabajar y ser productiva, duermo las 4 horas de racionamiento sea a la hora que venga o 6 o 9 horas y me lleva cansada desprogramada y con la vida personal y de trabajo hecha una locura. NO AGUANTO MAS. Gracias por este podcast.


    • Tal cual nos pasa a nosotros: dormimos en deshoras. Quedamos mal a los clientes. Andamos amargados. No podemos programarnos… ¡Coño, qué maldición!