Fanáticos religiosos, ¿Locos? ¿Charlatanes? ¿O simplemente hipócritas?

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ADVERTENCIA: Si eres muy religioso o miembro de alguna secta de esas que se reúnen los domingos a rezarle y a cantarle a Jesús, no leas esto.

¿Dios existe? ¿Venimos del mono o de la costilla de Adán? ¿Somos un experimento de alguna traviesa civilización extraterrestre?

Estas y otras preguntas a través de millones de años han servido para que el hombre se desviva por creer en lo milagroso, lo desconocido y lo inexplicable. Y es que “de que vuelan, vuelan”, ¿y acaso por eso todo debemos atribuírselo a algo llamado “Dios”?

¡Pero calma! Que este no es un post teológico en sí. Aquí hablaré únicamente de los falsos loquitos religiosos, tales como los católicos, evangélicos, adventistas, mormones y demás adoradores del cristianismo o del hijo de Dios muerto en la cruz (si es que de verdad existió un tal Jesús carpintero que resucitó al tercer día). De las doctrinas religiosas, la biblia, la existencia (o no) de Dios, de ángeles, de vírgenes, de los musulmanes, santeros, budistas, krishnas, rastafaris, demás fanáticos y otros temas hablaré en otro post.

Hoy me avocaré aquí a desenmascarar a esos falsos de mierda, “hijos de puta Dios” hipócritas que para todo tienen una frase de la biblia como respuesta, pero que son tanto a más pecadores que Barrabás… (Sí, yo también he leído la biblia y me sé unas cuantas de sus historias).

Lo cierto del caso es que a medida que más trato con los “siervos del rebaño de Jehová”, más me decepciono de la humanidad.

Hay indicios muy comunes y recurrentes de estos falsos “adoradores de Cristo” que si prestas atención puedes verlos en todos lados, como los que mencionaré a continuación:

  • Pregonan a un Dios que te va a castigar. Partamos de la premisa racional de la paternidad: ¿Acaso un papá no es (o debería) ser amoroso? Entonces, ¿por qué estos fanáticos de la biblia se empeñan en vendernos un Dios castigador, que por todo se arrechará y nos lanzará a las pailas del infierno? ¡Coño, pana, no! Yo sinceramente no compro la teoría de un Dios que está esperando que yo me equivoque para juzgarme por la eternidad. Además, ¿entonces pa qué coño, si supuestamente nos creó, nos dio el libre albedrío? O sea, algo así como que “te doy la libertad de hacer lo que quieras, pero cuando lo hagas te jodo”… ¿no? Qué fastidio esas doctrinas en las que todo lo que hagas te va a conducir al infierno: si tomas café, si usas minifalda, si bailas merengue, si comes cochino, si te operas las tetas, si donas sangre… ¡nojoda! Dios es AMOR, y si el “padre” que ustedes me venden es un Dios castigador, ¡NO LO QUIERO! Y tampoco me salgan con la estúpida teoría aquella (que ya me la han dicho una docena de veces) de que los padres debemos castigar para corregir. ¡ERROR 404! Los padres debemos ENSEÑAR Y GUIAR. ¡Hasta allí! Si los hijos deciden después descarriarse, adorar a otro Dios, a Satanás, ser gay, o lo que sea, ese es su peo. ¡Como padres claro que nos dolerá! Pero no podemos ni debemos amenazarlos para que crean en el mismo Dios que nosotros “creemos”. Sólo los guiaremos y daremos uno que otro coñacito cuando vivan bajo nuestra tutela; cuando sean pájaros que abandonan el nido en busca de su propio rumbo no podemos estarlos amenazando con un “castigo eterno” por tal o cual decisión… ¿o sí?
  • Murmuran y son chismosos. No he conocido a ninguno, lean otra vez: NINGUNO de los corderos de Cristo que no haya murmurado, comentado o chismoseado aunque sea alguna vez en mi presencia. Hablar del otro, criticar a espaldas, o juzgar en público o privado a otras personas por el sólo hecho de que “obran mal” es una total falta de respeto, y es más flagrante cuando es un “religioso” el que la comete. ¿Y el amor por el prójimo? ¿Y la hermandad en la sangre de Cristo? ¡Pura paja! Este sólo hecho es razón más que suficiente para EXCECRAR a esta personas, para desterrarlos DEL PLANETA… ¡Por falsos y mentirosos!
  • Ricos de la noche a la mañana. ¡Estos son los peores! A más de uno he visto comenzar “el camino de Jehová” con una mano adelante y otra atrás, ¡en la carraplana!, y al cabo de un par de años los he visto con carro del año, casa de dos pisos y ropa buena. Y más de una vez me han tratado de “justificar” esta riqueza (abundancia en Cristo, dicen ellos) con que “Dios premia al bueno y castiga al malo”, “Dios da a sus hijos buenos”. ¿Otra vez el maldito cuento del Dios castigador? ¡LADRONES! Roban en nombre de un Dios que no existe, o peor aún, en el que ellos mismos no creen. Prometen que “Cristo viene” y juegan con la fe de los creyentes, pidiéndoles diezmo, ofrendas, colaboraciones, donaciones y un sinfín más de “dádivas” que van a parar a los bolsillos de los chivos pesados de la congregación, los “pastores de alto rango”, pranes religiosos, pues. Es por esto que cuando visito algún lugar religioso de estos no les doy pero ni los buenos días. A mí no me sacan nada.
  • Son mitómanos. No hay nada peor que una persona mentirosa. Y los fanáticos de Jehová son expertos en mentir. No sólo mienten escudados en la Biblia, repitiendo su contenido como loros y aceptándolo como verdad absoluta para la humanidad, sino que en su quehacer diario mienten. Lo digo con total certeza y conocimiento de causa. Estoy lamentablemente rodeado por muchos fanáticos de estos y trato regularmente con ellos, y siempre mienten. En cosas tan banales como no dar una información, ocultar algo, tergiversar hechos o decir cosas que no son… o sea, ¡SIEMPRE MIENTEN! Su triste vida es una mentira. Esa es la realidad. Y ni qué decir el de tratar de hacer creer a los demás las mentiras de la biblia…
  • Son egoístas. La multiplicación de los panes y del pescado es una bonita historia que habla de compartir y de la fe. Pero he vistos a muchos religiosos que no sólo NO COMPARTEN su pan con sus semejantes, sino que no comparten información, no comparten bienestar, ni comparten la calidad de vida que algunos de ellos tienen. Prefieren dar una “limosnita”, o el diezmo… porque con eso ya se ganaron el cielo, ¿verdad? ¡BECERROS! Hagan la prueba. Vayan a una iglesia de esas modernas, que tienen WiFi, y díganle al pastor que necesitan la clave para chatear con sus amigos por WhatsApp. ¿Se la van a dar? ¡Por supuesto que no! Claro, tú me dirás que la iglesia “trabaja” para pagar su Internet… y es verdad, pero… al actuar de este modo están siendo como cualquier otro negocio o casa privada… entonces, NO SON UNA VERDADERA IGLESIA DE CRISTO. Son sólo una sucursal de un negocio en el que hay que minimizar los gastos y aumentar las ganancias. Así de simple.
  • Rompen sus promesas. Que es lo mismo que mentir. Ya hablé de esto en un punto anterior. La falsa promesa más recurrente de los loquitos religiosos es esa que reza que “Cristo Viene”. Tienen 2000 años con ese cuento… ¿y dónde está? O aquella otra promesa de “la tierra prometida”. ¿Dónde queda? ¿Cómo es? ¿Cómo saben que existe si nadie ha ido y vuelto para describirla y contarnos? O aquella otra triste promesa que me causa mucha risa cada vez que la oigo: “La resurrección de los muertos”. Sólo tengo una pregunta: ¿Cómo harán los muertos que murieron desintegrados, desmembrados o con más de la mitad de su cuerpo desvanecido o destruido? ¿Cómo “resucita” un cuerpo así? Así como The Walking Dead explota con mucho éxito el tema del apocalipsis zombi, sin duda alguna que los evangélicos también engañan mucho con esta “promesa”. Creer en la resurrección de los muertos es creer también en las esferas del dragón… (sólo los que vimos Dragon Ball entendemos esto).
  • Olvidan a su familia verdadera. Lo he sufrido en carne propia. Antes me afectaba, pero ahora lo agradezco. Y lo agradezco porque esa “lejanía por motivos religiosos” también aleja de mi vida a personas (así sean mi familia) que están mal de la cabeza (Porque ser fanático de Cristo es estar mal de la cabeza), cosa que de verdad no quiero a mi alrededor. Pero sí, este es otra de las muestras hipócritas de los hijos de Cristo. Si no profesas su misma doctrina, no vas a su misma iglesia o no te bautizaste en la misma pileta cochina que ellos, te pueden dejar de tratar, dejar de hacer negocios contigo y hasta renegar de ti. Es que hasta he visto “pastores de iglesia” matarse con sus hermanos por la herencia dejada por un padre fallecido. ¡Una vaina terrible!
  • Son doble caras. Valga la redundancia, porque si estoy hablando de gente falsa, ¡por supuesto que tienen doble cara! Pero sí, en este aspecto les puedo decir que conozco a muchos que son una persona cuando están en “el templo”, pero que al salir vuelven a su putería, egocentrismo y maltrato al prójimo, incluso a su infidelidad. También he visto a otros que delante de “su pastor” tratan de comportarse como una persona buena y educada, pero que lejos de éste vuelven a ponerse su piel de lobo. Y otros que cuando se reúnen con los de su congregación, sus “hermanos en la fe”, son puro amor y sonrisas, pero cuando están con su verdadera familia, o con otras personas, vuelven a ser los hijos de puta de siempre. ¡Detesto a estos malditos así!
  • Matan. ¿A cuánto religioso no has visto tras las rejas? Yo he visto a muchos. ¿Matar en nombre de Dios? Por eso el mundo está tan jodido. Eso de “escuchar la voz de Dios en tu cabeza que te ordena matar a otros” es una gran mentira que se han inventado los fanáticos extremistas. O eso de matar animales para entregárselos como sacrificio para “calmar” a los dioses, los espíritus o los santos… ¡qué va! Como seres humanos no tenemos el poder de decidir la vida de otros seres vivos, ¡y mucho menos en nombre de un “dios” o una filosofía.
  • Adoctrinan sin consentimiento alguno. A mí me bautizaron sin preguntarme si quería. Hice los sacramentos ordenados por la iglesia católica… ¡pero por tradición! Porque era lo que hacían todos a mi alrededor y porque era algo que mi mamá “veía bien”. Pero, ¿y si yo hubiese querido ser mormón, rastafari o santero? Y voy más allá: los padres o familiares que son adventistas o testigos de Jehová y te tratan de meter “la palabra” por los ojos… ¡MALAYA SEA! ¡Respeta para que te respeten! Si tú quieres creer en Batman o Iron Man, te lo respeto. Pero deja que yo crea lo que mejor me parezca. ¡No trates de salvar mi alma! ¡Yo no te lo pedí! ¡QUÉ FASTIDIO!
  • Son infieles. He visto a más de una puta ser devota de la Virgen X, o a muchos hombres infieles persignarse al pasar por delante de una iglesia. Y también he sabido de muchos casos de pastores y líderes de iglesia que más bien parecen sátiros… ¡unos sementales! Promiscuidad, sexo y ñacañaca. Y muchos se escudan tras el nombre de “su dios” y de su fe. ¡Vaya! ¿Cómo confiar en una persona así? ¿Cómo alguien puede rezar, arrodillarse, predicar, leer la biblia y engañar a otros, follándose a la mujer de otro? De estos hay muchos por ahí… ¡te los tengo!

Si has llegado hasta aquí te habrás dado cuenta que muchas de las situaciones que describí anteriormente se relacionan directamente con los 10 mandamientos. Es paradójico que las 10 reglas básicas de vida de un “hijo de Jehová” sean precisamente las que más incumplen e irrespetan. Es decir, que flagrantemente ellos le ven a uno cara de idiota, porque se dan golpes de pecho con estos preceptos que son los que deberían regir una vida recta como “buenos hijos de Dios”, pero son justamente los que más se pasan por el forro… ¿o me equivoco? ¿Y entonces? ¿A quién engañan? A mí no.

Basta con leer un poco de historia universal y ver la cantidad de mentiras, muertos y conspiraciones que en nombre de la religión, del Papa, del Vaticano, o simplemente Dios, ha habido en la humanidad, para darse cuenta que LAS RELIGIONES SON UN BURDO ENGAÑO de los que tienen el “poder” para mantener a los pendejos callados, sumisos, ignorantes y cabizbajos, orando y con temor.

Es que, en definitiva, mi problema no es con Dios, sino con sus fanáticos…

Así como un loco nunca admitirá su locura, o un adicto nunca reconocerá su enfermedad, los loquitos religiosos nunca dan su brazo a torcer cuando de sus doctrinas falsas y contradictorias se trata. En definitiva, son unos seres a los que veo con lástima, con pena ajena… y a veces con arrechera, porque muchos saben que engañan, y lo siguen haciendo a conciencia; otros no son más que marionetas de un estafador charlatán. Verdaderamente, la hipocresía de los fanáticos religiosos es uno de los peores males de la humanidad…

Y tú, ¿también has tenido encuentros o malas experiencias con estos bichos falsos? ¡Déjame tu comentario! Y no te preocupes, que si de verdad existe un infierno yo estaré allí para acompañarte.

@gordonesroo
@gordonesroo
Bloguero, Social Media Manager, Diseñador Web, Consultor en Marketing Digital y Emprendedor. Fanático de la tecnología, adicto a la información, maniático con la ortografía y WordPress Lover.Mis escritos siempre llevan mi opinión personal, mezclado con humor negro, sátira, sarcasmo... ¡y siempre libre de eufemismos!