El caos del billete de 100, ¿coartada del gobierno o verdadera estafa golpista?

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Las primeras dos semanas de la Navidad (¿?) Venezolana han sido muy complicadas. Y todo por un simple billete de 100 bolívares.

Luego de que el burro bigotón de Miraflores decidiera sacarlo de circulación de manera improvisada y en cadena nacional, estalló el peo.

Incluso yo corrí al día siguiente a deshacerme de todos los “marrones que tenía”, y en sólo 3 días, tiempo por demás insuficiente para entregarlos todos al ineficiente BCV, a las colas por comprar comida, pan o gasolina se sumó la de sacar plata en los cajeros y la de entregar los obsoletos billetes.

¿Y qué pasó? Los nuevos billetes no llegaron a tiempo… y ciudades como Maracaibo, Guasdualito, La Fría y especialmente Ciudad Bolívar explotaron. Bancos dañados, propiedad privada destruida y negocios saqueados.

Puro vandalismo. Porque saquear por “necesidad” es buscar comida para mitigar el hambre. Pero robar cauchos, cervezas y pantaletas, como se ha visto en los muchos videos que circulan por las redes, no es más que miseria, la miseria inoculada por este Socialismo.

Y muchas han sido las teorías que se han tejido alrededor de esta descabellada decisión presidencial:

  • ¿Blanqueo de capitales por parte del narcogobierno?
  • ¿Falta de liquidez para cumplir con otros compromisos y deudas?
  • ¿Intento de nacionalizar toda la banca nacional?
  • ¿Desestabilización para justificar un autogolpe y sí suspender cualquier tipo de elección de aquí en adelante?

Cualquier cosa puede pasar en los próximos días. De estos malandros rojos podemos esperar cualquier cosa.

Mientras tanto, seguiremos en la casa, esperando que la inútil MUD haga algo y que nos llegue nuestra bolsita del CLAP…

Y tú, ¿te crees este cuento?

@gordonesroo
@gordonesroo
Bloguero, Social Media Manager, Diseñador Web, Consultor en Marketing Digital y Emprendedor. Fanático de la tecnología, adicto a la información, maniático con la ortografía y WordPress Lover.Mis escritos siempre llevan mi opinión personal, mezclado con humor negro, sátira, sarcasmo... ¡y siempre libre de eufemismos!