Cosas que NO debes regalarle a tu hijo en Navidad

Una vez más llega diciembre, y con él, la parafernalia, locura y picazón de culo de los padres del mundo por comprar cosas innecesarias para sus hijos, cosas superfluas, caprichos y antojos que no hace más que fomentar la malcriadez, el consumismo innecesario y el gasto sin ton ni son.

Es por ello que, como padre que soy, y como testigo silencioso de la estupidez que me rodea durante este mes (y el resto del año también), decidí compartirles una lista de las cosas que como padre, o como adulto responsable NO DEBES regalarle a tus hijos, sobrinos, nietos y demás chipilines que te rodean.

Presta atención:

  • Muñecas para las niñas. (Es obvia la aclaratoria de “para niñas”, a menos que seas un padre que fomenta la mariconería en tu hijo). Lo cierto del caso es que este es uno de los regalos más inútiles y MACHISTAS que puede haber. ¿Por qué? ¿Qué les estamos enseñando a nuestras niñas cuando les regalamos una muñeca? A que desde chiquita debe cuidar bebés. A que la mujer es la que pare, la que limpia pañales y se queda en casa a criar. A que la mujer es la que lleva a cuestas la cruz de la crianza, de la maternidad y el cuidado de los hijos. ¡ERROR! Debemos fomentar en nuestras niñas que la crianza y cuidado de los hijos es tanto responsabilidad de papá como de mamá. ¿Acaso te has puesto a ver cómo juega tu hija, nieta o sobrina con las muñecas? ¿No la observas como Susanita (la de Mafalda), queriendo tener hijitos para “cuidarlos”? ¿No te parece que debemos corregir eso como padres, como adultos, como sociedad? Considero que desde pequeños debemos hablar con los niños y educarles al respecto, y no simplemente alegrarnos y reírnos porque nuestra hija o sobrina se ve graciosa cambiándole los pañales a una muñeca de plástico. ¡No aplaudas eso!
  • Maquillaje. ¿A qué edad debe maquillarse una señorita? Dije señorita, no NIÑA. Las niñas NO DEBEN MAQUILLARSE, ni pintarse las uñas, ni los ojos, ni la boca, ni nada de eso. ¿O es que quieres que desde chiquita tu hija parezca una puta? Desde los 80 para acá existen esos kits “infantiles” de maquillaje (MakiClub) que lo que fomentan es vender, claro está, pero vayamos más allá: este tipo de “juguete” sin la supervisión de un adulto fomenta la precocidad en las niñas. Y es así como terminamos viendo niñas de 10 y 12 años con la bemba roja, incitando que las traten como se ven: como PUTAS. ¿Y los padres de esas carajitas? Después los vemos, dándose golpes de pecho y preguntándose: “¿Qué hice mal? ¿En qué fallé?”
  • Pistolas y armas. Mi mamá NUNCA me compró ni pistolas de vaqueros, ni armas espaciales, ni arco, ni flecha, ni espadas de piratas, ni sables de luz de Star Wars. Sí, de niño vi que mis amiguitos tenían todo eso que acabo de mencionar y yo me moría de envidia… tal vez por eso soy así, loco, y escribo lo que escribo… pero eso lo dejo para otro post. Lo cierto del caso es que ese tipo de juguete fomenta LA VIOLENCIA, queramos o no reconocerlo. Lo mismo sucede con las pistolas de balines, rifles de aire o paintball; esos “juguetes” dejan un muy mal mensaje a los niños, que sin la debida orientación probablemente sean el caldo de cultivo perfecto para un futuro malandro o sicario. “Jugar” a que matas a otro deja un claro mensaje en el cerebro de un niño: “cuando sea grande lo podré hacer con armas de verdad”. ¡Ojo con esto!
  • Fuegos artificiales. En serio, ¿debo explicarlo? A menos que te guste quemar el dinero o que no te importe que tu hijo se vuele una mano, ¡dale play! Los juegos pirotécnicos no deben ser manipulados por un niño, ¡y menos sin supervisión! He sido testigo de muchísimos accidentes con estos juegos… y siempre es lo mismo: el carajito no sabía cómo reaccionar después del accidente y los padres estaba ausentes. ¿Y entonces?
  • Tecnología costosa. ¿Qué coño hace un niño de 8 años con un iPhone? ¿Es necesario que un culicagao de 12 años tenga una laptop súper arrechísima, un televisor más grande que él, tres consolas de video juego y dos teléfonos? ¿Por qué le compras a tu hijo un teléfono tan costoso, del cual sabes que sólo utilizará el 5% del mismo, además de que lo expones a una serie de peligros digitales modernos? (y eso sin Hablar de la inseguridad reinante en Venezuela). Hoy en día un teléfono es una necesidad, es verdad, pero hay opciones baratas que cumplen justo con lo necesario para un carajito en el liceo: HABLAR. Un escolar o liceísta no necesita un equipo de gama alta. He visto niños  de 4 años destapando una tablet de 15 pulgadas, tablet que ese niño sólo usará para jugar. Es que ni los padres saben instalarle una aplicación, y hasta pagan para que un “técnico le instale los juegos y aplicaciones”. ¡Qué cagada, vale! Como padres debemos ir un paso delante de nuestros hijos, y tenemos que, nos guste o no, saber manipular todos esos gadgets y aparatos modernos. Que si el PSVita, el PS3, PS4, XBOX, Smart Tv, Apple TV, BluRay y demás aparatos tecnológicos y nada baratos, NO SON regalos para un muchacho. Esos son aparatos DE LA CASA. Aparatos comunes que están en la sala y deben ser de uso de TODA la familia, así TODOS aprenden a usarlos, se fomenta el compartir, el aprendizaje y se asignan responsabilidades para todos los involucrados con su uso. Si no lo hacemos así, fomentaremos el egoísmo, y el descuido, porque los chamos recibirán el mensaje de: “mi papá me compró este aparato, es mío, me lo merezco porque sí, y hago con ese aparato lo que se me plazca, si lo daño me compran otro.” ¡Error! Hay que enseñarlos no sólo a compartir, sino que este tipo de aparatos hay que cuidarlos porque cuestan dinero, y dinero es trabajo.
  • Operaciones de tetas. He visto a más de un padre (o madre) tarado que accede a esta petición por parte de su hija de 14 años. ¿Qué pensarán (si es que tienen cerebro) esos padres? ¿Acaso sabes qué daños tan grande le haces al cuerpo de una persona que está en pleno desarrollo ponerle implantes? ¿Y para qué quiere tu hija unas tetas 4 veces más grandes que las de su tamaño actual? ¿Acaso es modelo o actriz porno? ¿O es que esos padres son los proxenetas de sus hijas? Padres, si sus hijas les piden esto y ustedes no saben cómo decir NO, busquen ayuda inmediatamente. ¡El problema lo tienen ustedes!
  • Ropa de puta. A los niños hay que vestirlos de acuerdo a su edad. Nada de tacones, escotes, tangas ni cosas por el estilo son necesarias en el guardarropa de una niña. Probablemente tu hija de 10 años te diga que a sus amiguitas sí las dejan ponerse la blusa transparente de moda, ¡pero no puedes ceder ante semejante tontería! Ponte en contacto con los padres de los amiguitos de tu hija y hablen del tema, y si ves que los padres son tan tarados que no podrás hacer nada, habla seriamente con tu hija. La solución para todo CASI SIEMPRE es hablar… y si hablar no da resultados, un coñacito bien dado a tiempo hace entrar en razón a cualquiera. Hay muchísimas maneras de hablar con tu hija, de ver videos en Internet acerca de la prostitución infantil y de los secuestradores de jovencitas. Hay que mostrarles a nuestros hijos las duras realidades de la vida para que no anden por allí pensando en unicornios y arcoíris. ¿Y para los varones no hay control? ¡Claro que lo hay! No creas que soy machista. A los varones tampoco hay que vestirlos como el reggaetonero del momento, ni como un futbolista profesional. Zapatos ultracaros y gorras y camisetas bling-bling no son adecuados para tu querubín de 11 años, a menos que él vaya a grabar un video para el canal HTV, pero eso ya es otra cosa.
  • Juegos de cocina. Lo mismo que con las muñecas: ¡estamos enseñando y condicionando a nuestras niñas a ser cachifas! ¿Por qué no hay juegos de ollas y cocinitas para varones? Porque los mariqueamos, es seguro la primera respuesta que se nos viene a la cabeza. Entonces estamos mal como sociedad cuando condicionamos a las mujeres a la cocina y a los varones a las pistolas, las motos y los carros. Este tipo de juguetes no sólo hay que evitarlos, ¡sino que deberían estar prohibidos!
  • Motos y carros. Ya lo mencioné en el punto anterior. A menos que tu hijo sea un prospecto de la fórmula 1, o del motocross, él no necesita de esos costosos carros a batería, o esa moto Kawasaki en miniatura, tan sólo porque a ti te parece “gracioso” y quieres que “él tenga lo que tú no tuviste a esa edad”. ¡Aterriza, padre tarado! ¿Tu hijo ya sabe leer? ¿Ya se sabe la tabla de multiplicar? ¿Cómo está su letra? ¡Preocúpate por cosas verdaderamente importantes!
  • Mascotas. ¿Qué padre no ha sucumbido a la tentación de regalarle a un nené de 4 años un hermoso conejito, un cuchi gatico o un hermoso perrito? Para luego, al pasar las semanas y los meses, terminar regalando o abandonando en la calle al pobre animalito porque están cansados de limpiar mierda de una mascota que no era para ellos… Eso pasa, ¡y mucho! No está mal regalar una mascota, pero lo que yo recomiendo es que antes de comprar un perro, por ejemplo, te sientes a hablar con tu hijo, vean juntos los cuidados que conlleva tener uno en casa, y acuerden de antemano las responsabilidades para con la mascota. Qué come, qué no, su higiene, su cuidado, reproducción y todo lo que requiere una mascota debe saberlo el niño involucrado. Así él sabrá que si no lo cuida o lo atiende, el animal deberá irse, o en el peor de los casos, morirá. Enseñar el valor de la responsabilidad y la vida es un aprendizaje vital para los chamos.
  • Un hermanito. Sí. Hay padres tan imbéciles que dicen esto: “Carlitos se ve tan solo y aburrido, vamos a regalarle un hermanito”. Y en febrero o marzo se ponen manos a la obra, para que en noviembre o diciembre llegue “el nuevo juguete”. ¡ERROR! Error desde muchos puntos de vista, ya que ni el niño que viene es un juguete, ni el que está requiere de un hermanito si eres buen padre y cubres todas sus necesidades afectivas y de atención. Y si vives en Venezuela, ¡PEOR ERROR! Ya fue un error traer un muchacho al mundo en la Venezuela del siglo XXI, como para ponerte a traer otro, sólo porque tu otro hijo “necesita un compañerito”, o porque “ahora te falta la hembrita”. ¡Padres, no sean gafos!

Después de leer todas mis NO recomendaciones seguramente estarás preguntándote: “Entonces, ¿qué coño le puedo comprar a mis hijos?”.

Y de esto ya he escrito anteriormente, hay cientos de opciones que NO vemos porque nos parecen ya anticuadas o casi nadie usa:

  • Libros. Hay de todos los tamaños, colores y formas, incluso digitales, para que los lean en “sus tablets”. Leer es viajar, es aprender y crecer.
  • Juegos de mesa. Fomentan la interacción, el juego en equipo, el compartir en familia, y hay muchísimos, para todos los gustos.
  • Pelotas. Incentivar el deporte SIEMPRE hace falta. Sea el deporte que sea, esto, si no es impuesto por ti, es una excelente alternativa para tus hijos.
  • Bicicletas, patines y patinetas. Otra forma sana para entretenerse, además de que sirve para incentivar el compartir y la interacción con otros patineteros o ciclistas.
  • Cursos educativos. De idiomas, de dibujo, de manualidades, de cocina (no de cachifa), o academias de música o deportes, como las artes marciales, son una excelente opción, no sólo para drenar toda esa energía y canalizar sus aptitudes, sino para que los chamos escojan algo que se adapte a sus talentos. Nunca hay que forzar nuestros gustos por encima de los de ellos.
  • Música. No sólo tocarla, sino también apreciarla, aprender de historia musical, de compositores, de la evolución musical, de géneros y subgéneros. Coleccionar CDs, DVDs o incluso viejos acetatos. O tal vez buscar vieja música en Internet, descargarla y apreciarla, si no queremos gastar tanto.

Como ves, ¡opciones hay muchas!

No tenemos que darles a nuestros hijos “aquello que yo no tuve a esa edad”. Ya nuestro tiempo pasó. Hacer eso es comprar un regalo para nosotros, no para ellos. Ya somos lo suficientemente grandes y adultos para comprarnos lo que nuestros padres no pudieron y para superar ese viejo trauma, además, esa afirmación sólo está en nuestras cabezas, ya que si no se la decimos a nuestros hijos, ellos ni se enterarán. El único y mejor regalo que podemos dejarles es educación, valores y enseñanzas. Eso vale más que todo el dinero y los aparatos caros del mundo. Enseñar el valor de la familia, de compartir, del trabajo, de las responsabilidades y las consecuencias, ese es el mayor tesoro que podemos darles…

En vez de gastarte fortunas en aparatos innecesarios, invierte mejor ese dinero. Si me haces caso, dentro de unos años te acordarás de este post y me lo agradecerás, aunque no me conozcas.

Así que ya sabes, ¡no seas un padre tarado! Educa a tus hijos de una mejor manera y verás que poco a poco tendremos una mejor sociedad.

NOTA: Si tanto insistes en comprar un teléfono caro o una tablet, dónamelos a mí, que con gusto los recibiré, y además les daré mejor uso que el que le daría tu hijo.

@gordonesroo
@gordonesroo
Bloguero, Social Media Manager, Diseñador Web, Consultor en Marketing Digital y Emprendedor. Fanático de la tecnología, adicto a la información, maniático con la ortografía y WordPress Lover.Mis escritos siempre llevan mi opinión personal, mezclado con humor negro, sátira, sarcasmo... ¡y siempre libre de eufemismos!