Adrián Solano: el vivo reflejo de Venezuela

Ver la terrible actuación del “atleta” Adrián Solano en el reciente Campeonato Mundial de Esquí Nórdico despertó un sinnúmero de opiniones encontradas de los venezolanos en las redes sociales.

Hubo quienes lo alabaron, aplaudiendo la enorme valentía demostrada al levantarse una y otra vez de sus tantas caídas.

Por otro lado, hubo quienes se mofaron y no dudaron en ridiculizar tal actuación, tildando de payaso al protagonista de esta vergüenza nacional.

Yo, en lo personal, no sentí ni orgullo ni risa. Seriamente, sentí pena. Una pena que nace en lo más profundo de mi convencimiento de que tan lamentable actuación no es más que el vivo reflejo de la realidad actual de Venezuela: somos el centro de la atención mundial por malos. Queremos aparentar que “damos lo mejor de nosotros”, cuando la realidad es diametralmente opuesta, damos pena. Intentamos una y otra vez “salir adelante”, y levantarnos del resbaladizo hielo, como lo hiciera el desdichado esquiador criollo, cayendo cada vez más aparatosamente.

Más allá de si este “nuevo famoso desconocido”, Adrián Solano, es chavista o no, socialista o no, comparto con él un gentilicio, lo cual me hace acreedor del poder de manifestar libremente mi opinión acerca de su tristemente histórica actuación…

Amigo Solano, si por casualidad usted llega a leer esto, le aplaudo la iniciativa de intentar luchar por sus sueños, y de pie le agradezco que por lo menos le haya sacado una sonrisa a medio país (si no al país entero).

Sus caídas se parecen a los intentos de la oposición por recomponerse una y otra vez durante estos 18 años de Socialismo del Siglo XXI. Su dubitativo estilo refleja la improvisación oficial ante el manejo industrial y económico del país. Sus constantes resbalones son un reflejo de los no sé cuántos ya planes de seguridad nacional inventados para evitar (sin éxito) que sigamos siendo el país más violento e inseguro del planeta. Su desconocimiento total de la disciplina del esquí nórdico se parece tanto a la gestión presidencial actual…

Señor Solano, ¿no era más fácil que jugara pelotica de goma, chapita o incluso algún videojuego? ¿Tenía que ser esquí? ¿Tenía que ser en esa competencia internacional? ¿Quién lo convenció de competir en esa disciplina? Y, finalmente, tengo que preguntarle… ¿logró sus objetivos? Si tuviera un poquito de dignidad o de sentido común emitiría cuanto antes un comunicado oficial pidiendo disculpas a la nación entera… pero lamentablemente la dignidad y el sentido común también escasean en la Patria de Bolívar.

A los venezolanos no debería extrañarnos que dentro de pocos meses veamos a Adrián Solano como Ministro del Deporte… así estamos.

@gordonesroo
@gordonesroo
Bloguero, Social Media Manager, Diseñador Web, Consultor en Marketing Digital y Emprendedor. Fanático de la tecnología, adicto a la información, maniático con la ortografía y WordPress Lover.Mis escritos siempre llevan mi opinión personal, mezclado con humor negro, sátira, sarcasmo... ¡y siempre libre de eufemismos!