9 claves para entender el golpe de timón de Luisa Ortega Díaz

Sin duda alguna que la noticia que anda sonando por todas partes en Venezuela (además del coñazo de muertos, heridos y detenidos en las manifestaciones y concentraciones recientes) es el extraño comportamiento de la Fiscal General, a la que hemos visto ya un par de veces manifestarse EXTRAÑAMENTE al revés de cómo nos tenía acostumbrados: es decir, en contra de lo que le dictan sus patrones narcos de Miraflores.

Es que verdaderamente es una actitud muy extraña ésta la de desmentir tan abierta y descaradamente las afirmaciones de sus jefes, como por ejemplo el hecho de declarar que “la Constituyente propuesta por Maduro es inconstitucional”, que “se está usando excesivamente la fuerza para reprimir manifestantes”, o que “a Juan Pernalete lo mató una bomba lacrimógena” y no una “bala de la derecha”, como afirmó Ernesto ‘mojonero’ Villegas.

En fin, que, ante tan enredado y complicado panorama, me di a la tarea de analizar este extraño comportamiento por parte de la oxigenada fiscal chavista, y elaboré una lista de 9 claves que pudieran explicar este “desacato a la autoridad” que la enchufó puso allí. Veamos:

Hipótesis N°1: El fin está cerca.

Dicen que cuando un barco se hunde los primeros en abandonarlo son las ratas y alimañas. ¿Será esto lo que está pasando? ¿Será que la Fiscal huele, siente y percibe que el esplendor del chavismo está próximo a finalizar, y que el reinado que ella y que todos los enchufados como ella disfrutaron está por llegar a su fin? Tal vez esto sea un intento de salvar su pellejo, porque con total seguridad Luisa Ortega sabe que el venezolano tiene memoria corta, y en un par de años se le olvidará que ella ha sido cómplice de los desmanes chavistas.

Hipótesis N°2: La Fiscal teme por su seguridad.

¿Será que Luisa teme que la linchen? ¿A quién le temerá más Luisa? ¿A los malandros chavistas o una turba opositora arrecha? No olvidemos lo que le pasó a muchos boliburgueses durante el golpe de estado del 2002, que los buscaron, los enjaularon y hasta los sacaron de sus casas y escondites… ¿será que Luisita teme que esto pase, en caso de un eventual final del régimen? ¿O será que la fiscal teme que la silencien como a su Colega Danilo Anderson en el 2004 y por eso ahora empieza a rebelarse antes de que la callen para siempre?

Hipótesis N°3: La escasez de tintes y agua oxigenada.

¿No será que la fiscal ya está arrecha porque no consigue el tinte y decolorante de su preferencia ante la paupérrima situación económica del país? Aunque esta hipótesis no cobra tanto peso si pensamos en frío que verdaderamente esto no resulta un problema para un boliburgués de alto rango como ella, que puede entrar y salir del país cuantas veces le dé la gana, e ir a Francia, Italia o Australia en vuelos privados a comprarse sus tintes, sin límite de dólares, claro está.

Hipótesis N°4: Oportunismo.

¿Acaso no hay adecos y copeyanos dentro del chavismo? No debería extrañarnos que al percibir el debilitamiento de su todopoderoso gobierno, la fiscal esté considerando la opción de brincar la talanquera y ponerse del bando de los que muy probablemente agarren el coroto. Total, hay muchos que lo han hecho de lado y lado: Henri Falcón, Ricardo Sánchez, Hermann Escarrá y otros tantos más. ¿Será que Luisa se está preparando para un camaleónico cambio de color político?

Hipótesis N°5: Aumento de sueldo.

¿No será que en vista de que el negocio del narcotráfico venezolano, que está tan bien rankeado en el mundo, está rindiendo más frutos que PDVSA, la fiscal quiere un aumento de su sueldito de Fiscal? ¿Cuánto gana un Fiscal General? No lo sabemos, pero debe ser bastante… y no olvidemos que la gente mientras más tiene más quiere. ¿No será este cambio en su verbo una estratagema para presionar y exigir un aumentico de sueldo de 9 cifras a 15 cifras? ¿Será que Luisa Ortega está pensando ya en su inminente vejez, y quiere garantizar una buena pensión para su retiro?

Hipótesis N°6: Le conoce los secretos a Maduro, Diosdado, Cilita y muchos más.

¿Cuánto sabe Luisa Ortega Díaz de lo que se mueve en las cúpulas rojas del poder? ¿No se han preguntado eso? Sin duda que su silencio debe tener un precio, y ella lo debe saber muy bien… Algo así como: “Cuánto callo, cuánto pagas”. ¿Se imaginan que a la Fiscal General le dé por hablar y destapar las ollas de los interminables guisos chavistas? Sin duda alguna tendría que irse a entregar a los Estados Unidos, porque a donde quiera que vaya seguro la van a querer “silenciar”. ¿Quién sabe?

Hipótesis N°7: Se le dañó el chip.

Así como en muchas películas hemos visto que a la gente la controlan y manipulan a través de un chip subcutáneo, que hace actuar a quienes lo poseen como autómatas… ¿Será eso? ¿Será que el chip castrosocialistachavestoidecomunistamadurista se le dañó y dejó de recibir señales de su amo, el bigotón de Miraflores? ¿No será que por eso lanzaron dos satélites a la estratósfera? ¿Para controlar a todos los enchufados que colocan en altos cargos? Y si esto fuera así, ¿qué dañó ese chip o la interconexión entre los satélites y ese chip? ¿Una lluvia de asteroides? ¿Una tormenta electromagnética? ¿Un cometa?

Hipótesis N°8: Se le acabó la macumba.

Para nadie es un secreto que los chavistas practican la brujería, santería, espiritismo y demás ritos oscuros. ¿Será que el frasco con el que ejercían total control sobre la fiscal Luisa Ortega perdió su poder y tienen que menearlo de nuevo? ¿Será que hay que desenterrar el trabajo que le montaron para actualizar el control que ejercían sobre ella? ¿Será que ella se hizo una contra, un ensalme o fue a una iglesia y la exorcizaron? ¿Se le bajó el muerto? ¿Será por eso que hemos visto tantos movimientos y reuniones de babalawos en el país?

Hipótesis N°9: Alzheimer u otro problema de la cabeza.

¿Será que la fiscal ya está senil? ¿Será que se le aflojó un tornillo? ¿Será que está mal de la cabeza y se le olvidó quién la puso allí, para qué y hasta cuándo? ¿Será que Luisita está padeciendo de lagunas mentales y entre laguna y laguna le viene la lucidez de ejercer bien su cargo y decir las cosas como son? ¿O será que el exceso de agua oxigenada ya le sancochó las neuronas y le importa un coño las consecuencias de lo que diga?

Este país es tan loco y las cosas que suceden son tan inverosímiles, que no debemos descartar ninguna de estas hipótesis.

¿Qué opinas tú? ¿Qué se te ocurre a ti? ¿Qué puede estar pasando? Déjame tu comentario, que seguro entre las ideas que todos propongamos debe estar la verdadera razón de tan extraño comportamiento.

Pero estamos en Venezuela… amanecerá y veremos…

@gordonesroo
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Bloguero, Social Media Manager, Diseñador Web, Consultor en Marketing Digital y Emprendedor. Fanático de la tecnología, adicto a la información, maniático con la ortografía y WordPress Lover.Mis escritos siempre llevan mi opinión personal, mezclado con humor negro, sátira, sarcasmo... ¡y siempre libre de eufemismos!