10 razones para NO VER el programa Vladimir a la 1

Debo confesar que soy un ferviente seguidor del acontecer nacional, tanto por Internet como por la TV. Y debo confesar, además, que uno de mis canales favoritos era Globovisión. Pero de hace un tiempo para acá ha bajado tanto la calidad de su señal, así como de sus distintos programas, que ya da pena la cosa.

Hoy les hablaré de un programa en particular que, lejos de mejorar a medida que pasa el tiempo, y como debería ser, cada vez es peor: me refiero al programa Vladimir a la 1, conducido por el chavista arrepentido de Vladimir Villegas.

Por eso he desarrollado aquí una lista de las 10 razones por las que los televidentes NO DEBEN ver este programa. Tomen nota:

  1. Su presentador es chavista (arrepentido). Recordemos el viejo refrán que reza: “No creo en amistad de policía, amor de puta y en llanto de chavista”. En vista de eso, ¿cómo creer en la objetividad e imparcialidad de un periodista que le jaló las bolas a Chávez en su momento y lo alabó como su máximo líder, para tiempo después brincar la talanquera hacia la “disidencia”? Ya este es el primer indicio de que estamos frente a un programa no objetivo, ya que su conductor tiende a ser complaciente en las preguntas con algunos de sus invitados oficialistas. Basta verlo un par de veces para notar esas “costuras” izquierdosas.
  2. Mala calidad de audio. Ese programa tiene un grave problema de audio (¿O es el canal que no da pie con bola?), A veces se escucha duro, a veces no se escucha, a veces hay delay, y ves las bocas de los entrevistados moverse por un lado mientras el audio va por otro. ¿Qué es eso? ¿Un homenaje a las viejas comiquitas de los años 60?
  3. Mala calidad de imagen. A veces el set del programa está muy iluminado, a veces está como opaco. A veces los colores de la piel de los invitados no luce natural, en fin, una cosa toda mamarracha. Y créanme que NO ES que mi TV está mala, porque he visto el programa en distintos aparatos, desde distintas operadoras de cable y siempre es lo mismo: un asco de imagen.
  4. Moderador impertinente. ¡Qué mala costumbre de interrumpir a sus invitados la que tiene Vladimir! Es de muy mal gusto, los televidentes no entendemos cuando escuchamos a dos personas a la vez atropellándose por tratar de imponer su voz. Y además, ¡perdemos el hilo de la conducción del tema, tanto los entrevistados como los televidentes! Definitivamente Vladimir Villegas se sacó el título de presentador y entrevistador en una caja de Ace (cuando se conseguía)…
  5. Improvisación de preguntas. Más de una vez he detectado que el presentador del programa, ante la falta de preguntas de su parte (por desconocimiento del tema o del entrevistado), acude a las redes sociales en su salvación, convirtiendo la entrevista en un caos. ¿Por qué? Porque a veces hay preguntas y comentarios totalmente fuera de contexto, que distraen al entrevistado, y a veces las preguntas son tan interesantes y las respuestas son tan escuetas (por el poco tiempo), que la audiencia queda con ganas de más. Un muy mal manejo del tema de las preguntas. ¿No es más sensato preparar un buen guion antes, unas preguntas bien elaboradas y concienzudas según sea el caso? ¿Es muy difícil ver cómo lo hacen en CNN, por ejemplo, en donde las entrevistas son de altura y los entrevistadores son impecables, incisivos y tajantes en sus preguntas?
  6. No tiene gracia para vender. Ver a Vladimir Villegas promocionando y anunciando los productos de quienes patrocinan el programa de verdad que da dolor de bola. Renny Ottolina se retorcería en su tumba si lo viera por un momento. Qué tipo tan soso y falta de gracia, de sabor, de “picardía” para vender o anunciar lo que sea. Definitivamente ese tipo debería tomar clases con Full Chola, con Erika de la Vega o Luis Chataing. Cuando “vende” se nota que lee, no entona adecuadamente, no anima, no incentiva, no despierta al consumidor. A mí lo que me da es risa… y pena, mucha pena, la verdad…
  7. Leyendo el teleprompter. Es cierto que no todos tienen la capacidad de pararse frente a una cámara o un micrófono e improvisar. Pero lo de Vladimir Villegas es el descaro en su máxima expresión. El tipo lee, ¡y lee mal! Se le nota cómo se le van los ojos tras las palabras, no respeta las pausas (¿o será que la redacción es tan mala que no las tiene?), y pareciera que el escrito se lo mandaron a decir porque sí. Es que el tipo hasta de línea editorial carece. ¿No sería mejor que el canal nos pusiera allí el texto para que lo leamos los televidentes directamente? Así por lo menos se aseguran de una lectura correcta por parte de los que SÍ sabemos leer.
  8. Mal manejo de las redes sociales. “Zapatero a su zapato”, o “¿Qué va a saber burro de chicle si lo que come es paja?”. Estos refranes definen a la perfección lo que sucede con Vladimir Villegas y las redes sociales: ¡el tipo no sabe un coño! No sabe pronunciar ni HASHTAG, cuando lee una pregunta o comentario de su audiencia no los lee completos, salta comentarios, no menciona al usuario, sólo lee el tweet o el comentario (según la red social que sea) que a él le parezca cómodo o gracioso; los hashtags del programa tratan de imitar a los de los excelentes programas de CNN, ¡pero no tienen vida! Y es así que leemos hashtags tales como #VladimirALaUnaLunes, #VladimirALaUnaMartes, y así… ¡Se les fundió el cerebro! No sé si sea él el que dirige su estrategia en redes sociales (cosa que dudo), o su productor, ¡pero es todo un fiasco! Deberían hacer un cursito de redes sociales, inglés incluido, para ver si mejoran este aspecto…
  9. El tema musical del programa. ¿Dónde está la creatividad en este país? Parece que el presupuesto en Globovisión es bastante limitado, y se buscaron a un aprendiz de sonido que remezclara el tema del videojuego Super Contra, popular título de Nintendo de los 80, ¿lo recuerdan? Para los que no se acuerdan, más abajo les dejo el video.
  10. Chistes malos. Pana, Vladimir, ¡tú eres un entrevistador de temas serios! Lo tuyo NO ES la comedia. Lo tuyo es leer, mal, por cierto, y matar tiempo ahí sentadote con un iPad en las manos. ¡NO HAGAS CHISTES! Está bien que no sepas entrevistar, ¡pero por Jehová de los ejércitos celestiales! No hagas estúpidos chistes que sólo tú entiendes. Además que, cuando te ríes, se te nota esa dentadura a lo Tribilín que menos aún te favorece. El verdadero chiste aquí, sin temor a equivocarme, es Vladimir, con todo y su cara de pajúo.

¿Y se supone que este tipo iba a ser el presidente de Globovisión cuando se fue Alberto Federico Ravell?

¡Qué cagada, vale! Por eso estamos como estamos. No hay meritocracia ya en este país. A “cualquier vaina ahí” la ponen de jefe, de supervisor, a ocupar cargos importantes… a dirigir importantes programas, con altos índices de rating y en horas de mucha audiencia.

Y seguro que me vas a decir: “Si el programa es tan malo, ¿por qué tiene altos niveles de audiencia y tantos patrocinadores?”. Y la respuesta es muy sencilla: el programa no es bueno por el presentador, sino por los entrevistados que a veces van. A veces tienen unos invitados que no valen ni el esfuerzo de cambiar el canal. Y además, el programa está en un horario que históricamente es de alta audiencia: de 12 m a 2 pm, y de 7 pm a 9 pm son los mejores horarios de la televisión venezolana, así que, cualquier bicho que pongan allí va a tener alto rating… ¡esa es la verdad!

Y tú, ¿ves Vladimir a la 1, o tampoco aguantas más de 15 minutos sus impertinencias y mediocridad?

¿De quién es la culpa? ¿De él, del canal, de su productor? ¿Qué opinas tú?

PD: Tú, descerebrado que pudieras pensar lo contrario: no, ¡no soy chavista! Pronto analizaré aquí algún programa de VTV también… la misma mierda, en distinta frecuencia…

@gordonesroo
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Bloguero, Social Media Manager, Diseñador Web, Consultor en Marketing Digital y Emprendedor. Fanático de la tecnología, adicto a la información, maniático con la ortografía y WordPress Lover.Mis escritos siempre llevan mi opinión personal, mezclado con humor negro, sátira, sarcasmo... ¡y siempre libre de eufemismos!